Entorno histórico. La ciudad de Milán y los Sforza

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La ciudad de Milán y los Sforza

Durante la segunda mitad del quattrocento, la ciudad de Milán sufrió una gran transformación gracias a la labor y el impulso de los Sforza. Se levantaron nuevas iglesias entre los canales navegables que componen su urbanismo, y estas se decoraron con pinturas al fresco fieles a los preceptos renacentistas. Los dos ejemplos más característicos de este cambio los encontramos en las iglesias de San Pietro in Gessate y Santa Maria delle Grazie.

En esta sección haremos un interesante repaso de la ciudad en aquella época y del contexto histórico y social en el que Leonardo hizo esta magna creación que es la Ultima Cena.

Los Sforza y la ciudad de Milán

Fundada por Muzio Attendolo, su estirpe, denominada desde tiempos de Muzio sforza (fuerza) por su fortaleza, está ligada a la fama que adquirió su nieto, Ludovico el Moro como consecuencia de la famosa obra de Leonardo.

Los condotieros de los Sforza estaban al servicio de Milán desde mediados del siglo XV, cuando Francesco I Sforza se hace con el título debido a su matrimonio con Bianca Maria Visconti. Francesco ya estaba al mando de las tropas de Milán desde 1431, había sido convertido en hijo adoptivo de Filippo Maria y había firmado contratos de matrimonio con la hija de Filippo. El 24 de octubre de 1441, Francesco contrae nupcias con Bianca Maria, convirtiéndose, por tanto, en duque de Milán. Bajo el poder de Francesco, el padre de Ludovico, el ducado comienza a alcanzar protagonismo fuera de sus fronteras.

Tras la muerte de Francesco I Sforza, le sucede su primogénito, Galeazo Maria Sforza, que fue un gran protector de la música. Pero los problemas que atravesaba el ducado, tanto a nivel político como social,  condujeron a su asesinato el 26 de diciembre de 1476. El titulo pasa a manos de  Gian Galeazzo Sforza, sobrino de Ludovico, que contaba con siete años de edad. Ludovico no aceptó la regencia de Bona de Saboya, madre de Gian Galeazzo, por lo que durante esos años, y hasta que consigue el gobierno del ducado en 1494, asistimos a un periodo de enfrentamientos y luchas por el poder.

La muerte de Gian Galeazzo le otorga el gobierno a Ludovico, quinto hijo de Francesco I Sforza. El apelativo de «el moro» se debe a que tenía la piel y el cabello excesivamente oscuro. Durante su mandato la vida cultural, social y política de la ciudad adquieren un poder destacado.

La ascensión al trono francés de Luis XII, que sucede a Carlos VII, altera la política exterior del ducado. Luis XII emprende entonces la recuperación del ducado de Milán, con el apoyo de la república de Venecia y del propio papa Alejando VI, y ataca a Ludovico, que es apresado por los franceses en Novara el 10 de abril de 1500. La llegada de los franceses conlleva la pérdida de la independencia para Milán, que pasará a estar bajo dominio extranjero durante más de 350 años. Ludovico es llevado a Francia y hecho prisionero en el castillo de Loches, donde fallece en 1508.

Contexto en el que se pintó la Ultima Cena

Hacia mediados del siglo XV las órdenes monacales estaban viviendo un momento de crisis espiritual, que desembocó en una profunda renovación religiosa y conceptual. Una de las pocas órdenes que se libró de este momento de regeneración fue la Orden de los Hermanos Predicadores, que llegó a fundar nuevos conventos, como el de Santa Maria delle Grazie, en cuyo refectorio se encuentra La Última Cena de Leonardo.

La idea de fundar un convento en Milán data de 1459, cuando una congregación dominica solicitó al vicario de San Apolinar que se edificara en el ducado un espacio para los hermanos de la orden, desde el cual predicar y evangelizar a la población.

Un año después, el comandante general de los Sforza, Gaspare Vimercati, dona a la orden unas tierras que incluía una capilla advocada a Santa Maria delle Grazie. El 10 de septiembre de 1463 el arzobispo Nardini coloca la primera piedra del convento. Solo dos años más tarde, la advocación de dicha capilla determina que el convento se dedique a esta Señora.

Casi coetáneamente comenzó también el levantamiento de la iglesia a cargo de Guiniforte Solari, que recibió la protección y patrocinio de los Sforza y de los Visconti debido a la proximidad del castillo de Ludovico el Moro.

La remodelación que, años más tarde, ordenó Ludovico Sforza a Donato Bramante pretendía la instalación, entre sus muros, del mausoleo para su mujer, Beatriz del Este, y para él mismo. Es precisamente en este contexto de reformas donde debemos situar el encargo de Ludovico a Leonardo para la decoración del refectorio del convento con el tema de la sagrada cena.

BIBIOIGRAFÍA

CLARK, K. (1988). Leonardo da Vinci. Madrid: Alianza Editorial.

MARTELLI, G. (1880). «Il Refettorio di Santa Maria delle Grazie in Milano e il restauro di Luca Beltrami nell’ultimo decennio dell’Ottocento». Bolletino d´Arte, Fascicolo 8 (ottobre-dicembre), pp. 55-73.

SALMI, M. (1928). «Gli affreschi scoperti in Santa Maria delle Grazie a Milano». Bolletino d´Arte del Ministerio della Pubblica Istruzione, anno VIII, pp. 3-13.

VAGLIENTI, F. (s.f.). Milano y gli Sforza. Università degli Studi di Milano. http://www.kallistearte.org/pdf/Milano_e_gli_Sforza.pdf

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